El dormitorio de uno, un nanomundo.



Si hay algo que la decoración, por encima de todo comporta, es la posibilidad de crear espacios para ser vividos, universos únicos muy propios dentro del hogar de cada uno. Micromundos que reflejan la vida de sus propietarios y que se subdividen en estancias, siendo el dormitorio, posiblemente, el lugar más significativo de todas ellas. Admiro para tal caso, cada uno de los proyectos que realiza la interiorista francesa Marianne Evennou, de quien ya publiqué hará algún tiempo un maravilloso ático en París de menos de 25m²que del mismo modo que en esta ocasión, consiguió reflejar la personalidad del propietario pese a encontrarse dicho proyecto, bajo sus propias directrices. 


Imágenes: Marianne Evennou

Destruimos para construir, pero rara vez, reconstruir



Marcos de puertas inexistentes, despojadas estas de su función para acabar siendo amontonadas en la esquina de una estancia o en el peor de los casos, desechadas. Estancias que a su vez, lejos se encuentran de su apariencia ideal, abarrotadas de utensilios y herramientas que nada embellecen pero que sin embargo, capturadas bajo la mirada de un fotógrafo audaz, es capaz de encontrar entre luces y sombras, ángulos atractivos entre marcos y ventanas que designan cierta antigüedad. Imágenes que acompañadas de mis palabras que buscan reflejar la belleza donde en apariencia no la hay, pero también reivindicar la falta de deferencia por el pasado, en su vertiente arquitectónica así como de decoración interior. Edificios despojados de su primera piel, paredes que se mantienen desde hace más de una centena, para ser cubiertas de nuevo, bajo yeso y una nueva apariencia que busca modernizar, adaptar las viejas viviendas a los cánones decorativos de la actualidad, un proceso de renovación necesario pero que en muchas ocasiones, conlleva irreparables perdidas. 


Imágenes: Gisbert Poppler

Vestir una mesa, entre la delicadeza y la sencillez



Se ha demostrado en cada una de las numerosas propuestas relacionadas con la decoración que he podido ir publicando en los últimos meses, en donde hablamos del encanto de lo sencillo, haciéndose patente a partir de fotografías de gran belleza como las que hoy muestro. Una propuesta que busca inspirarnos para servir la que podría ser nuestra próxima cena con invitados, y que se sirve de conceptos como el invierno, para llevar a la mesa destellos orgánicos, de naturaleza y verde. Aquí como en la mayoría de propuestas llevadas con éxito, la sencillez se deja apreciar a simple vista, siendo esta reforzada por pequeños detalles que suman y consiguen dotar de encanto al conjunto, como la gran rama envuelta entre una planta de tipo trepadora, que ubicada en el centro de la mesa y junto al estilo de la vajilla y mantelería, consigue transmitir esta idea que os comentaba al principio, en donde lo orgánico y natural, se refleja de modo inconfundible en esta delicada mesa.



Tour virtual, un hogar de modernos aires campestres



La red se vuelve magnífica en el momento en que la propietaria de una vivienda, quien a su vez también lo es de un blog, nos relata casi con la confidencia de un amigo el proceso que vive su casa desde el momento de su adquisición, pasando por cada una de sus ideas hasta mostrarnos, los distintos rincones que finalmente ha decidido dar forma. Este es el caso de The Style Files, quien ha realizado un tour virtual alrededor de la que es su vivienda, desvelándonos en cada nueva publicación dedicada al tema, una nuevo rincón que de entre todos los publicados, he considerado apropiado recopilar aquellas que nos muestran el magnífico salón, diáfano y abierto este a la cocina. Se trata de un espacio en donde la presencia de la madera lo dota de cierto matiz rústico, creando una clara alusión campestre que por la línea del resto del mobiliario, percibimos aplicado con gran modernidad.


Imágenes: TheStyleFiles

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